¿METROSEXUAL O RETROSEXUAL?

He allí el dilema ….!

Si históricamente las mujeres se han considerado el género más susceptible de invertir su tiempo y dinero en mantener su apariencia, a los hombres les importa mucho más su apariencia de lo que parece a simple vista: de hecho, cada vez hay más de ellos que piensan en someterse a un tratamiento inyectable o tratamientos faciales para mantener la piel hidratada.

Si hasta hace unos años eran los hombres entre 20 y 40 años los que más cuidaban su aspecto físico, a partir de la década del 2000, el término ha dado un giro de 180 grados: ahora los encargados de marcar los cánones de belleza masculinos son los hombres mayores de 50, capaces de peinar canas y mantener un aspecto físico envidiable, sin que parezca que hagan apenas esfuerzo alguno.

El término ‘metrosexual’ (metro=metrópoli + sexual) tan popular de los años 90 ha dado lugar así a uno nuevo: los ‘retrosexuales’ se cuidan sin llegar a perder la masculinidad de su rostro o ser esclavos de su imagen. Elegancia y madurez a partes iguales, sin dar la espalda a los tratamientos de belleza pensados para frenar el envejecimiento

El varón retrosexual es lo que en algunos ámbitos se conocería como oposición a la figura del metrosexual: los retrosexuales se caracterizan por conservar sus rasgos masculinos naturales manteniendo el ideal de hombre clásico, fuerte y varonil como símbolo de belleza; en contraposición al estereotipo femenino, realzando los caracteres sexuales secundarios propios al género masculino. Los defensores de esta tendencia sostienen que ha existido una progresiva feminización de la imagen masculina durante el último tiempo, tanto en la apariencia física como en el comportamiento, por lo que se propone un restablecimiento de las características del hombre a los conceptos de hasta hace unas décadas atrás

El retrosexual podría asociarse con la popular frase «el hombre, como el oso, cuanto más vello, más hermoso», ya que considera la despreocupación por la apariencia y la estética como signos de virilidad, considerando el vello corporal masculino como una característica natural y propia del hombre, luciendo su vellosidad con orgullo, dándole una forma estilosa y rechazando categóricamente la depilación, practica rigurosa de los metrosexuales . Esto no debe confundirse con el argumento de algunos detractores de esta tendencia, que la asocian falazmente con la falta de higiene o los personajes rudos y descorteses que aparecen en las antiguas películas del Oeste.

HOMBRE: En que lista te apuntas?

MUJER: Como es tu hombre ideal?

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